Jóvenes aspiran a una vida “coherente” conforme planifican su futuro
Bahá’í World News informa acerca de un curso promovido por el Centro Mundial para jóvenes universitarios, el cual ha tenido lugar en 5 países durante estas vacaciones (Honduras, Italia, Australia, Reino Unido y Filipinas) y que anteriormente tuvo lugar en otros lugares como España (el pasado mes de agosto), Canadá o Brasil. El nuevo curso diseñado por el Instituto de Estudios para la Prosperidad Global, pretende capacitar a los jóvenes para ser capaces de influir positivamente en los discursos de la sociedad, llevar adelante proyectos de desarrollo socio-económicos, y tener una vida coherente entre servicio a la Fe y estudios. El artículo de BWNS dice así:

60 jóvenes de centroamérica participaron en los seminarios promovidos por el ISGP, inspirados por la ciencia y la religión.
SANTA ROSA DE COPÁN, Honduras. Tener tu sistema de creencias no es tan difícil, señala Nava, participante de 25 años de edad, en un seminario dirigido a universitarios celebrado recientemente en Honduras. El reto, asegura, es construir tu vida en torno a tus creencias.
Más de mil quinientos jóvenes abordaron este desafío en una serie de reuniones bahá’ís organizadas recientemente en cinco países: Honduras, Italia, Australia, Reino Unido y Filipinas.
Los jóvenes trataron de examinar sus vidas en un momento en el que tienen la oportunidad de desarrollar un estilo de vida y una trayectoria profesional que incorporen los valores y las acciones que, en sus creencias, pueden dar forma a la clase de mundo en el que quieren vivir.
Nava Kavelin, de San Juan, Puerto Rico, ayudó con la facilitación de algunas de las sesiones a las que asistieron unos sesenta universitarios de América Central, que se inscribieron en un seminario de diez días de duración que tuvo lugar en Santa Rosa de Copan a principios de enero.
Los participantes exploraron diferentes trayectorias educativas a la luz de sus creencias, señala Nava. Una de las profesiones que estudiaron fue la de publicista.
“Hemos analizado los medios de comunicación de masas, y los mensajes que transmiten, y hablado sobre cómo los medios pueden dar una imagen muy poco favorable de las personas; sin embargo, como bahá’ís, creemos en la promoción de la nobleza del hombre”, apunta Nava.
“La cuestión es, como estudiante universitario, cómo voy utilizar mi título para promover los valores con los que estoy de acuerdo, y para no promover aquellos con los que no lo estoy.”
Estudiantes de comercio y economía hablaron de cómo ciertos modelos de negocio están en consonancia con sus principios, al tiempo que otros no lo están, añade.
“Los participantes están aprendiendo a hacerse dueños de su propia educación, en lugar de receptores pasivos, analizando críticamente cómo las clases que toman les pueden ayudar a alcanzar sus objetivos”.

La meta de los jóvenes en Italia fue comprender los diferentes aspectos de su vida como elementos integrales para el servicio.
Una vida coherente
Luke Bolton, bahá’í de 22 años de edad residente en Nueva York, fue uno de los trescientos jóvenes procedentes de 39 países que asistieron a una conferencia en Italia dirigida a ayudar a sus participantes a ver todos los aspectos de su vida como elementos complementarios consagrados al servicio de la humanidad.
Tras regresar a casa, Luke y sus compañeros de trabajo han hablado sobre la cuestión de no comprometer sus principios en el lugar de trabajo.
Afirma que “vivir una vida coherente es algo con lo que se identifica la gente”.
Algunos de los participantes en la conferencia, celebrada en Verona a finales de diciembre, hablaron sobre destrezas útiles y buenos empleos, pero aun así consideran que sus puestos de trabajo no están relacionados con la clase de actividades de desarrollo comunitario que los bahá’ís creen que son la clave del cambio que ha de ocurrir a nivel local en todo el mundo.
Estas personas, señala Luke, pensaban que en general necesitan dedicar más tiempo a servir a la comunidad. Algunos hablaban sobre cómo utilizar sus aptitudes laborales (como, por ejemplo, sus conocimientos de informática) fuera del lugar de trabajo y emplearlas en el servicio.

La conferencia con mayor participación durante estas vacaciones fue la de Australia, con unos 830 jóvenes
Vigorizando el concepto de servicio
El servicio a la humanidad constituía el quid de un mensaje dirigido por la Casa Universal de Justicia a los más de 800 jóvenes que se reunieron a principios de enero en una conferencia celebrada en la ciudad costera de Wollongong, en Australia.
“Dotar de nuevo vigor al concepto de servicio –consagrándoos a ideales elevados, muy distantes de intereses puramente egoístas, encaminándoos hacia el progreso de la sociedad y comprometiéndoos con el bienestar de la humanidad– constituye un elemento fundamental de vuestro papel en el día de hoy”, rezaba el mensaje de la Casa de Justicia.
Los jóvenes parecen estar tomándose esta guía muy en serio.
Negin Sedaghat, de Sidney, aseguraba tras la conferencia que ésta le había ayudado a “adquirir una nueva conciencia sobre el individuo y la sociedad”.
Las presentaciones “retaban a los jóvenes a que fueran más allá de sus intereses frívolos”.
“No hemos venido sólo para charlar, sino para poner todo en práctica”, comenta un tercer joven.
“Una mayor coherencia y una vida de servicio”, eran las palabras de Rewa Worley, de Auckland, a modo de resumen del mensaje que se llevaba a casa tras la conferencia.

Más de 340 jóvenes se reunieron en el Reino Unido, en un encuentro organizado prácticamente por ellos mismos.
Desarrollando las capacidades de los jóvenes
Una nota destacada de la conferencia que tuvo lugar en la Universidad de Warwick, Coventry (Reino Unido) fue que la organización del evento la asumieron los jóvenes.
Bonnie Smith, que con tan solo 16 años ya ha participado en decenas de conferencias bahá’ís, señala que la diferencia era perceptible.
“De pronto muchos jóvenes que no conocía estaban dando charlas y realizando actuaciones artísticas. La idea era ofrecer destrezas que los jóvenes se pudieran llevar a casa”.
Aryan Ziaie, de 20 años de edad y uno de los cuatro principales organizadores, estima que alrededor de un tercio de los 346 participantes inscritos sirvieron como ponentes o artistas, o de alguna forma contribuyeron al evento con sus destrezas.
“El propósito de la conferencia era desarrollar capacidades”, apunta. “Fue organizada por jóvenes que no habían hecho esto antes. Este es el sello del éxito de la conferencia.”
Alumno de primer curso de la London School of Economics, Aryan señala que la típica conferencia habría tenido dos o tres ponentes principales. Esta, sin embargo, tenía muchos.
En la universidad, sus amigos y él mismo hablan a menudo sobre el cambio social, y se tiende a suponer que sólo unas cuantas personas actuarán de catalizador de este cambio –“de arriba a abajo”, señala.
La atmósfera de la conferencia, no obstante, era diferente, pues estuvo marcada por un “intercambio de experiencias de las bases”.
“Veías cómo la gente se comprometía a aprender a llevar a cabo la transformación social. Son conscientes de esto, y saben dónde buscar la guía.”
Aryan comentaba además que los jóvenes bahá’ís parecían haber cambiado en el último año.
“Se nota en el nivel de las conversaciones. Comparten experiencias para poder seguir mejorando sus actividades. Planifican, actúan y reflexionan; han crecido con esta dinámica.”
Aryan señaló, a modo de apunte personal, que él mismo se dedicó “menos tiempo a charlar y más a la consulta enfocada.”
“La visión era más clara”.
Fuente: Bahá’í World News Service
Traducción: Daniel Rider
Popularity: 3% [?]
¿Qué tal te sientes tras leer este artículo?

Desde hace más de un año los 7 miembros del Yarán (órgano que coordinaba los asuntos básicos de la Comunidad bahá'í de Irán) están en prisión por falsas acusaciones y sin acceso a su abogada, esperando a un juicio que podría suponer la pena de muerte.